Descripción
Pig Rabbit es una plataforma de e-commerce y punto de encuentro para la cultura asiática y el universo K-pop: discos, merchandising, photocards, mangas, peluches y papelería. Su lema, “The city of K-pop”, resume la promesa — una visita a su establecimiento te transporta a Asia.

Crecer sin dejar de ser cercana
La propuesta que buscábamos con la nueva identidad de Pig Rabbit era organizar y poner el foco en la empresa. Después de una época de expansión y crecimiento desordenado pero con una comunidad fiel de seguidores, la empresa buscaba consolidarse y posicionarse como una de las tiendas de referencia dentro de su nicho en el mercado español. Partíamos de una marca con una voz difusa y una imagen basada en un logotipo ilustrativo que perdía legibilidad en pantalla, justo donde vive un e-commerce, una parte clave para ellos. La estética, demasiado infantil, jugaba en contra: restaba profesionalidad a una tienda donde la confianza es uno de los valores más buscados. Había que subir el nivel sin perder la cercanía con su comunidad, el riesgo no era quedarse corto, era pasarse: volverse aséptica y fría.




Del lema al sistema
Partimos de la misión de la marca —”Le ponemos música a tu vida”— y de sus cuatro valores: cercanía, profesionalidad, versatilidad y experimentación. El concepto es el propio lema, “The city of K-pop”: la marca tiene que hacer sentir que entras en Asia, desde cualquier punto de contacto de la marca, ya sea visitando su web o visitando su tienda física en persona. El símbolo nace de un ejercicio de síntesis geométrica sobre retícula que funde el cerdo y el conejo en un símbolo que se reconoce a cualquier tamaño, y eso resuelve uno de los problemas clave de su anterior marca, la poca legibilidad de su logo anterior. Alrededor construimos el sistema: Archia como tipografía, una sans geométrica que aguanta igual un titular y una ficha de producto; una librería de iconos de trazo grueso para catalogar el catálogo real —CDs, lightsticks, photocards, merch—; y un set de ilustraciones para web y publicaciones para transportarte a “The city of K-pop”. La paleta la lidera un rosa vibrante, equilibrado con un morado profundo, negro neutro y blanco, más una gama secundaria de tonos suaves. Y una dirección fotográfica en tres registros —retrato en blanco y negro, duotono y color pleno— para que la marca tenga variedad de publicación sin perder identidad.
Con el lanzamiento de la marca acompañado de diferentes acciones, conseguimos acceder a varios nichos de clientes que tenían latentes, además de afianzar a los que tenían anteriormente. Por otro lado la tienda física se ha convertido en un punto neurálgico para la cultura asiática en Málaga, donde diversas discográficas han mostrado su confianza otorgándole la exclusividad de distribuir ciertos productos a nivel nacional.





